Principal     |     Artículos    |    Cursos y eventos    |    Contáctenos
 
Bach y su Contexto

"El mundo de hoy está lleno de gente que teme romper el escudo de su falsa autosuficiencia, y de esta forma permanecen prisioneros de su diminuto mundo. Detrás, se esconde el miedo que impide todo crecimiento y la obtención del verdadero Yo."

Bach

Para comprender la curación por medio de las Flores que Bach propone, se debe entender el contexto de la época en que vivió el doctor. Explica Hellinger que "desde el momento en que entramos en esta vida, pertenecemos a un determinado sistema de relaciones que con el tiempo va ampliándose... Éstos son grupos y relaciones importantes para nuestra supervivencia y nuestro desarrollo, de los que formamos parte a lo largo de nuestra vida" [1].

Para tener un panorama de su época, recordemos el surgimiento del pensamiento científico en el siglo XVI, que tuvo sus inicios en las ideas griegas de materia (cantidad) y forma (cualidad). En palabras de Capra:
En los siglos dieciséis y diecisiete la visión mundial de la Edad Media, basada en la filosofía aristotélica y en la teología cristiana, cambió radicalmente. La noción de un Universo orgánico, vivo y espiritual, fue remplazada por aquella de un mundo visto como máquina. Este cambio radical fue ocasionado por los nuevos descubrimientos en física, astronomía, y matemáticas, conocidos como la Revolución Científica, y asociada con los nombres de Copernicus, Galileo, Descartes, Bacon, y Newton.

Galileo Galilei excluyó el concepto de cualidad de la Ciencia, restringiéndola al estudio de los fenómenos que podían ser medidos y cuantificados. Esta ha sido una estrategia exitosa a lo largo de la ciencia moderna, pero nuestra obsesión por cuantificar y medir a toda costa, ha cobrado un alto precio.

Bajo este punto de vista, el hombre es considerado como un ser racional, que ajusta su desarrollo a un plan mecánico. Su cuerpo y su psique funcionan según el modelo de una máquina, por lo tanto la enfermedad es vista como disfunción de la máquina.

La primera oposición fuerte al modelo cartesiano se dio a finales del siglo XVIII, con el movimiento romántico que regresó a las tradiciones aristotélicas, encabezado por Goethe. Este movimiento concibió la forma como un patrón de relaciones dentro de un todo organizado. Una vez más, se observó el conflicto entre el énfasis de las partes contra el todo. Más tarde, Manuel Kant logró la superación de las dos grandes corrientes de empirismo y racionalismo mediante un cambio radical: en lugar de poner al objeto como el centro y factor determinante del conocimiento, colocó al sujeto. Esto significaba que los conceptos no derivan de la experiencia, sino que se imponen a la experiencia. Lo cual, por cierto, iba a contrastar con el sistema de Bach, que le dio un lugar privilegiado a la experiencia perceptiva del individuo, como elemento que no puede ser sustituido por el pensamiento.

En la segunda mitad del siglo XIX, el mecanicismo cobró nueva fuerza por descubrimientos como el microscopio, las leyes de la herencia, la teoría celular, y, sobre todo, la Teoría de Evolución. Regresó así el reinado de las leyes físicas y químicas que se enfocaba en las partes y no en el todo. Otras corrientes nacieron para contrarrestar esta forma de pensar. Tanto el vitalismo como el organicismo reconocen el valor de las leyes de la física, química y de las matemáticas para explicar algunos fenómenos, pero enfatizan que "las cualidades del todo no se pueden conocer a través de las cualidades de las partes meramente", idea que retoma varios años después la Teoría de Sistemas: el todo es más que la mera suma de sus partes.

Por cierto, la noción de un todo organizado con características y cualidades superiores a las partes, es fundamental en varios sistemas de medicina oriental, como la medicina Greco-Arabe (Unani), donde el temperamento (mizaaj) se expresa así:

"El resultado de la las fuerzas activas y pasivas de las partes de un todo resultan en una cualidad superior a las partes, esta cualidad se llama mizaaj" [2]



[1] Hellinger 1999 pp 21
[2] Mohammad Kabir-ud-din (1954).



| 1 | 2 | 3 | 4 | posterior >